Hay dos formas de caricaturizar: con un dibujo y con la palabra escrita. El gráfico deforma las facciones y el aspecto de una persona; el literario –menos conocido– ridiculiza o toma en broma al sujeto. El objetivo de ambos es la burla, por lo que es común la deformación y la exageración. La caricatura literaria utiliza las palabras para describir los rasgos físicos o el carácter de un personaje.

La encontrarás en verso y en prosa con los siguientes recursos literarios:
  1. Comparación: establecer relaciones de semejanza entre dos elementos (A es como B). 
  2. Metáfora: sustituir un elemento por otro con el cual tiene cierto parecido (A es B). 
  3. Hipérbole: exagerar las características. Animalización: atribuir rasgos de animales. 
  4. Cosificación: atribuir características de una cosa u objeto. 
Mi ejemplo favorito es el soneto «A un hombre de gran nariz» de Francisco de Quevedo. Los primeros dos versos leen: «Érase un hombre a una nariz pegado, / érase una nariz superlativa». Si quieres leer el poema completo, pincha aquí. En cuanto a la prosa, la descripción que hizo Pérez Galdón sobre Nicanora en la novela «Fortunata y Jacinta» es excelente:
«Era una mujer más envejecida que vieja, y bien se conocía que nunca había sido hermosa. Debió de tener en otro tiempo buenas carnes; pero ya su cuerpo estaba lleno de pliegues y abolladuras como un zurrón vacío. Allí, valga la verdad, no se sabía lo que era pecho, ni lo que era barriga. La cara era hocicuda y desagradable. Si algo expresaba era un genio muy malo y un carácter de vinagre; pero en esto engañaba aquel rostro como otros muchos que hacen creer lo que no es. Era Nicanora una infeliz mujer, de más bondad que entendimiento, probada en las luchas de la vida, que había sido para ella una batalla sin victorias ni respiro alguno. Ya no se defendía más que con la paciencia, y de tanto mirarle la cara a la adversidad debía de provenirle aquel alargamiento de morros que le afeaba considerablemente»

DISPARADOR CREATIVO: CARICATURA LITERARIA

  1. Escoge un personaje famoso y analiza su forma de hablar, sus gestos, los rasgos físicos más característicos y lo que hace.
  2. Haz una lluvia de ideas. Escribe todo lo que se te ocurra sobre el personaje y luego selecciona aquellas que quieras desarrollar.
  3. Anota distintos detalles que te permitan elaborar una mejor descripción. Ayúdate de los cinco sentidos. Si te sirve, hazte las siguientes preguntas:
  • Vista: ¿Qué características físicas resaltan? ¿Cómo se ve a simple vista?
  • Olfato: ¿Cuál es su olor particular?
  • Gusto: Si fuera comestible, ¿qué sabor tendría? ¿Qué alimento se le relaciona?
  • Tacto: ¿Qué texturas se relacionan con la persona?
  • Audición: ¿Cómo es su voz? ¿Qué ruidos hace?